La OMC es un foro multilateral en el que los Miembros negocian las normas del comercio internacional. Asimismo, facilita la aplicación, administración y funcionamiento de los Acuerdos OMC, que son el resultado de negociaciones multilaterales. La OMC es una organización dirigida por sus miembros.
Aseguran que las corrientes comerciales circulen con la máxima facilidad, previsibilidad y libertad posible. Las normas están establecidas en los Acuerdos OMC, suscritos por los países miembros y por tanto tienen efectos vinculantes para estos.
Con la existencia de normas comerciales internacionales claras, el entorno económico mundial se vuelve más próspero, tranquilo y fiable (tanto para importadores como para exportadores). A su vez, entrega mayor credibilidad a la política comercial (empresas, consumidores y gobierno).
La OMC es un lugar en el que se pueden resolver las diferencias comerciales entre los Miembros. La Organización contempla un Órgano de Solución de Diferencias, cuyos procedimientos son esenciales para lograr la observancia de las normas y asegurar la fluidez del comercio.
Reduce y elimina barreras comerciales. La liberalización del comercio es el principal enfoque adoptado por la OMC para ayudar a sus Miembros a lograr el crecimiento económico y elevar los niveles de vida. Sin embargo, la liberalización no es un fin en sí misma, sino un instrumento para fomentar el crecimiento y el desarrollo.