La OMC y su rol en el contexto global

08/09/2020

Rodrigo Yáñez
Subsecretario de Relaciones Económicas Internacionales

La búsqueda del sucesor de Roberto Azevêdo como Director General (DG) de la Organización Mundial del Comercio (OMC), se desarrolla en un escenario económico incierto debido a las tensiones comerciales entre EE.UU. y China, la próxima elección presidencial en EE.UU., los temores de una recesión mundial generada a causa del COVID-19, entre otros. Además, se da en momentos en que la OMC debe contribuir a la agenda de reactivación económica post pandemia, y una organización con dificultades para tomar decisiones sobre la base del “consenso”.

Ocho candidatos altamente calificados de Arabia Saudita, Corea, Egipto, Kenia, México, Moldova, Nigeria y Reino Unido están en competencia. Tal composición refleja, entre otras cosas, el interés de los países en desarrollo por conducir esta institución, particularmente por parte de África, así como el rol que jugaría el componente de género en esta en la elección.

Este 2020, la OMC cumplió 25 años desde su establecimiento, proporcionando a sus 164 miembros reglas y disciplinas vinculantes en materia de comercio de mercancías, servicios y propiedad intelectual. No obstante, la o el próximo DG deberá enfrentar un complejo escenario. En la agenda negociadora, pocos han sido los resultados sustantivos que se han alcanzado, salvo el Acuerdo de Facilitación de Comercio y la eliminación de los subsidios a la exportación de productos agrícolas. Además, es preocupante la falta de transparencia de las medidas comerciales que adoptan los Miembros, más aún cuando generan discriminación y distorsionan el comercio. Por último, el mecanismo de solución de diferencias, otrora el gran éxito de la OMC, desde diciembre de 2019, ha dejado de contar con su Órgano de Apelación (OA) producto de la falta de acuerdo para escoger a sus integrantes.

Para Chile, este proceso de selección tiene especial relevancia dada su vocación multilateral y la importancia que representa el comercio exterior para nuestro país. Por ello, continuaremos contribuyendo activamente con quien finalmente logre alcanzar el consenso entre la membresía OMC, y así poder revitalizar su rol en el sistema multilateral de comercio.

Ante este escenario, el o la nueva DG OMC deberá volver a instalar un relato que dé cuenta de los beneficios del comercio internacional, y la importancia de tener un comercio libre que aporte previsibilidad y transparencia a los actores comerciales. Además, requerirá de habilidades políticas que le permitan traer a la mesa a las grandes economías, y generar la confianza necesaria entre los Miembros, con el fin de establecer una agenda estructurada de trabajo que permita destrabar la parálisis del OA, las negociaciones en curso sobre subsidios a la pesca, comercio electrónico, y facilitación de inversiones (este último coordinado por nuestro país), e iniciar un profundo proceso de reforma y modernización de la OMC.

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