
Lunes, 24 de septiembre de 2026. En un evento virtual se realizó el lanzamiento del estudio “Experiencias y buenas prácticas en la implementación de las Líneas Directrices de la OCDE sobre Conducta Empresarial Responsable con énfasis ambiental en la Alianza del Pacífico”, que fue desarrollado en el marco de un proyecto de cooperación de la Alianza del Pacífico (AP).
Este proyecto es liderado por el Grupo Técnico de Medio Ambiente y Crecimiento Verde (GTMACV) de la AP, con el apoyo del Subgrupo de Conducta Empresarial Responsable (SGCER), y que tiene como objetivo contribuir al fortalecimiento de la implementación de la Conducta Empresarial Responsable (CER) en los países del bloque.
En el marco del lanzamiento, el director general de Asuntos Económicos Multilaterales y presidente del Grupo de Trabajo de la OCDE sobre Conducta Empresarial Responsable, Felipe Henríquez, destacó el valor de la cooperación regional para avanzar en esta materia y relevó el papel que desempeña la Alianza del Pacífico como espacio para articular esfuerzos entre el sector público y privado. En este sentido, señaló que el avance coordinado de los países refleja un compromiso regional con una gestión empresarial responsable y contribuye a proyectar una señal positiva hacia los mercados y los inversionistas.
Durante la actividad se presentaron los principales hallazgos del estudio y se generaron espacios de diálogo en torno a las oportunidades para avanzar en la implementación de la CER a nivel regional. Las discusiones se centraron especialmente en la articulación de distintas agendas, la generación de alianzas estratégicas y el aprovechamiento de los mecanismos de integración regional existentes.
Entre sus principales conclusiones, destaca que los países de la AP cuentan con una base institucional relevante para avanzar en esta materia, incluyendo la existencia de los Puntos Nacionales de Contacto (PNC) y otras instancias que promueven la adopción e implementación de estas prácticas.
Asimismo, se señala que uno de los importantes desafíos consiste en transitar desde la adopción de compromisos hacia una etapa de mayor implementación, articulación y medición de resultados. En este contexto, se identifican oportunidades para fortalecer las capacidades existentes, acercar la CER a las empresas y los territorios, promover el aprendizaje y el intercambio de experiencias entre los países, y generar una mejor articulación entre las distintas políticas e iniciativas vinculadas a esta agenda, considerando su carácter transversal.
El estudio se encuentra disponible aquí.
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