Esta instancia reunió a autoridades, empresas y organizaciones de todo el mundo para reflexionar sobre los desafíos futuros de la conducta empresarial responsable.
París, Francia, 2 de julio de 2026. Entre el 29 de junio y el 2 de julio se desarrolló en la sede de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), en París, Francia, la Semana de la Conducta Empresarial Responsable (RBC Week), actividades de alto nivel donde se conmemoraron los 50 años de las Líneas Directrices de la OCDE para Empresas Multinacionales sobre Conducta Empresarial Responsable.
Se reunieron representantes de gobiernos, empresas, organizaciones sindicales, academia y sociedad civil para debatir sobre el futuro de la conducta empresarial responsable en un contexto marcado por la transición energética, la digitalización y los desafíos de las cadenas globales de suministro.
La delegación chilena estuvo encabezada por el director general de Asuntos Económicos Multilaterales de la Subsecretaría de Relaciones Económicas Internacionales (SUBREI), Felipe Henríquez, quien ejerció de presidente (Chair) del Working Party on Responsible Business Conduct (WPRBC) de la OCDE y dirigió el
lanzamiento del Reporte Anual de Actividad de los Puntos Nacionales de Contacto (PNC) 2025; la apertura de los diálogos sobre cooperación regional en conducta empresarial responsable; la reunión de la Plataforma Inclusiva sobre Cooperación en Políticas de Debida Diligencia y las sesiones formales del WPRBC.
En sus distintas intervenciones, Henríquez destacó que las Directrices de la OCDE y los estándares de conducta empresarial responsable se han consolidado como referentes internacionales para promover cadenas de suministro más resilientes, competitivas y sostenibles. Asimismo, subrayó que el principal desafío actual es cerrar la brecha entre los compromisos y políticas adoptadas por gobiernos y empresas y su implementación efectiva en terreno, fortaleciendo la cooperación internacional, el diálogo regional y el intercambio de experiencias para avanzar hacia resultados concretos para las personas, las comunidades y los mercados. También relevó la importancia de que la debida diligencia contribuya a generar prácticas empresariales coherentes y efectivas frente a desafíos como la transición energética, los minerales críticos, la inteligencia artificial y la transformación de las cadenas globales de valor.

La delegación también contó con la participación de la jefa del Departamento de Conducta Empresarial Responsable de SUBREI y Punto Nacional de Contacto de Chile, Vanessa Maynou, quien en las reuniones de la Red de PNC de la OCDE compartió la experiencia chilena en la gestión de instancias específicas, los desafíos asociados al aumento de casos presentados por personas naturales y las actividades previstas para conmemorar el 50° aniversario de las Directrices de la OCDE.
Asimismo, intervino en espacios de diálogo sobre implementación de la conducta empresarial responsable, donde presentó experiencias desarrolladas por Chile para apoyar a empresas en la aplicación práctica de la debida diligencia, particularmente a través del trabajo con sectores productivos y del Proyecto CERALC. También destacó la necesidad de fortalecer la cooperación regional en América Latina y el Caribe, ampliar el alcance territorial de esta agenda y acercar estas herramientas a pequeñas y medianas empresas, trabajadores y comunidades.
La participación chilena coincidió con un importante reconocimiento al trabajo desarrollado por el Punto Nacional de Contacto de Chile, reflejado en los resultados del Reporte Anual de Actividad de los PNC 2025. Según los antecedentes presentados durante la reunión del WPRBC, Chile se ubicó entre los PNC con mayores niveles de actividad tanto en promoción como en gestión de casos, consolidándose como uno de los mecanismos más activos de la red internacional.
La semana también contó con la participación de Carlos Urenda, gerente general del Consejo Minero, quien intervino en representación del programa “Minería Más Responsable y Sostenible de América”, que reúne a asociaciones mineras de Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador y Perú. Durante su exposición destacó que la industria minera latinoamericana ha avanzado significativamente en la incorporación de los principios de conducta empresarial responsable, transformándolos en un estándar habitual de gestión y sostenibilidad. Subrayó que una de las principales lecciones aprendidas es que la conducta empresarial responsable genera mejores resultados cuando deja de ser un mero ejercicio de cumplimiento y pasa a formar parte de la estrategia central de los negocios.

Durante la semana se presentaron importantes informes y herramientas que orientarán el trabajo internacional en materia de conducta empresarial responsable durante los próximos años: