El presente estudio entrega una visión actualizada sobre la evolución de la economía y el comercio mundial y sus implicancias para la evolución del comercio exterior de Chile. El informe entrega un análisis de la evolución macroeconómica de los principales socios comerciales, incluyendo China, Estados Unidos, la Unión Europea, Corea del Sur, Japón, India y las principales economías latinoamericanas, como insumos estratégicos para ilustrar el entorno externo que contribuyen la toma de decisiones de política pública, empresas y actores del comercio internacional.
El informe muestra la evolución un crecimiento moderado y heterogéneo, marcado por las persistentes tensiones comerciales, conflictos geopolíticos en un entorno de elevada incertidumbre. Según el FMI, el PIB mundial se expandirá 3,2% en 2025 y 3,1% en 2026. En las economías avanzadas, Estados Unidos mantiene una expansión de 2,0% en 2025, mientras la Unión Europea se recupera más lentamente con un 1,4%, mientras que Japón retoma un crecimiento moderado de 1,1%. Entre las economías emergentes, China crecería 4,8%, sostenida por estímulos fiscales e India reafirma su posición como motor del crecimiento mundial y América Latina repuntaría hasta 2,4%, impulsada por la recuperación de Brasil y Argentina. En tanto, el comercio mundial de bienes y servicios se expandiría 3,6% en 2025, según el FMI, aunque con heterogeneidad regional.
En este contexto global, la economía chilena sigue creciendo apoyado en la recuperación de la inversión, el mayor ritmo del consumo y las exportaciones, aunque persisten riesgos asociados a la volatilidad de los precios internacionales y a la alta dependencia de recursos naturales. Ante el actual escenario global, la política comercial constituye una herramienta esencial para mitigar estas vulnerabilidades y seguir ampliando las oportunidades de inserción internacional.
Entre las principales conclusiones, el estudio señala que dada la positiva evolución y el crecimiento económico y del comercio de los principales socios comerciales de Chile, nuestro país debería seguir consolidándose como un proveedor estratégico recursos naturales, tales como el cobre, litio y energías limpias. Esta coyuntura abre espacios para atraer inversión extranjera, generar nuevos encadenamientos productivos y fortalecer la competitividad del país en sectores de alto valor agregado. Asimismo, el estudio enfatiza la necesidad de diversificar destinos y sectores de exportación, profundizar los acuerdos comerciales y modernizar la infraestructura logística, con el fin de consolidar la resiliencia externa de Chile y aprovechar las oportunidades que surgen en un comercio internacional en transformación.