A veinticinco años de su entrada en vigor, el Tratado de Libre Comercio entre Chile y México se consolida como un pilar de la relación económica bilateral. Si bien el acuerdo ha contribuido a triplicar el comercio y a diversificar los vínculos en bienes, servicios e inversión, el estudio evidencia que persisten asimetrías estructurales y brechas de inclusión que limitan la plena participación de las empresas, en especial MiPymes y Empresas Lideradas por Mujeres, en segmentos de mayor sofisticación y valor agregado. En este contexto, la modernización del TLC constituye una oportunidad para identificar espacios de mejora en su implementación, tanto en el fortalecimiento del comercio inclusivo como en el perfeccionamiento del entramado del comercio bilateral en su conjunto, con miras a consolidar los avances alcanzados y promover una integración productiva más profunda y equilibrada entre Chile y México.