El Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (CPTPP) entró en vigor internacional en diciembre de 2018 y, para Chile, el 21 de febrero de 2023, luego de haber concluido sus respectivos trámites internos establecidos para estos efectos.
El CPTPP es un acuerdo de integración económica plurilateral formado actualmente por 12 países, Australia, Brunéi Darussalam, Canadá, Chile, Japón, Malasia, México, Nueva Zelanda, Perú, Reino Unido, Singapur y Vietnam. Actualmente, el acuerdo está en vigor para todos sus miembros, siendo el Reino Unido el último en incorporarse, el 15 de diciembre 2024, luego de concluir satisfactoriamente su proceso de adhesión.
Este acuerdo busca promover la integración económica, establecer marcos legales predecibles para el comercio de bienes y servicios, facilitar el comercio regional, y promover el crecimiento sostenible. En ese contexto, ofrece nuevas oportunidades respecto a los acuerdos comerciales bilaterales que Chile había suscrito previamente con cada uno de sus miembros, ampliando diversos aspectos vinculados a la política comercial, por ejemplo, en acceso a mercado en bienes, facilitación de comercio, compras públicas, propiedad intelectual, servicios, comercio electrónico, inversiones, medioambiente, asuntos laborales, pequeñas y medianas empresas, entre otros.
Desde la entrada en vigor del acuerdo para Chile, la Subsecretaría de Relaciones Económicas Internacionales (SUBREI) ha trabajado de manera dedicada en la implementación, difusión, y en los procesos de adhesión de nuevos miembros al CPTPP. Además, ha participado permanentemente en las reuniones formales del CPTPP, incluida la Comisión Transpacífico, máxima instancia de decisión del acuerdo, las cuales han tenido lugar en Auckland (julio 2023), Vancouver (noviembre 2024) y Melbourne (noviembre 2025).
Durante este periodo, los miembros han avanzado significativamente en la expansión del acuerdo a nuevas economías, creando procedimientos específicos para el desarrollo de los procesos de adhesión al CPTPP, lo que permitió la conclusión y entrada en vigor del protocolo del Reino Unido, el inicio del proceso con Costa Rica y el reciente establecimiento del Grupo de Trabajo para la adhesión de Uruguay.