APEC y COVID-19

23/06/2020

Análisis de Tendencias Regionales de APEC – “What goes around comes around”: Hacia una Economía Circular; La incertidumbre pone a prueba la resiliencia de APEC en medio de COVID-19

La basura que desechamos tiende a regresar en nuestro aire, agua y alimentos, afectando directamente nuestra forma de vida, economía y salud. Este informe analiza un modelo de producción más sostenible, la economía circular, la cual minimiza el desperdicio y optimiza el uso de los recursos al incorporar la reutilización, reasignación y reciclaje de materiales en la fabricación y la logística. Además, analiza las nuevas oportunidades de negocios y comerciales proporcionadas por el modelo de economía circular, especialmente durante la pandemia de COVID-19. Finalmente, se destaca que la cooperación regional juega un importante rol en facilitar la transición a una economía circular.

En cuanto a las tendencias económicas y comerciales, la región APEC tuvo una desaceleración en el crecimiento durante 2019, incluso antes del inicio de la pandemia de COVID-19. El crecimiento del PIB de la región disminuyó a 3,6 por ciento durante 2019, mientras que el valor del comercio de bienes se contrajo debido a la incertidumbre derivada, en gran medida, de las persistentes tensiones comerciales y tecnológicas. En 2020, se espera que la región APEC se contraiga a un 2,7 por ciento debido a las consecuencias económicas de la pandemia, lo que equivale a una pérdida de producción estimada de USD 2,1 billones. Volver a la senda de la recuperación económica después de la pandemia requiere un enfoque coordinado que solo podría lograrse mediante la cooperación regional. APEC como región necesita reforzar los sistemas de salud, mejorar la protección social, ejercer una gestión fiscal prudente y mantener la estabilidad monetaria para poder implementar medidas de emergencia durante los episodios de crisis.

Informe infografías Comunicado de prensa

 


APEC in the Epicentre of COVID-19 (PSU Policy Brief No. 31, abril 2020)

Ideas claves:

  • La pandemia COVID-19 es una crisis sanitaria y económica sin precedentes que se enfrenta el mundo. Hasta abril de 2020, ha afectado a más de 2 millones de personas a nivel mundial, el 40% de las cuales provienen de la región APEC.
  • Se prevé que el PIB real de APEC se contraiga a un 2,7% en 2020, lo que se traducirá en una pérdida estimada de producción de 2,1 billones de dólares, además de 23 millones de trabajadores desempleados debido a las consecuencias económicas de la pandemia.
  • La actividad económica ha estado prácticamente estancada a medida que las economías aplicaban rigurosas medidas para contener la pandemia, como prohibiciones de viaje, cuarentenas, confinamientos y medidas de distanciamiento social para frenar la propagación de COVID-19.
  • Los sistemas de atención de salud están lidiando con una fuerte escasez de suministros y equipos médicos, así como con un número insuficiente de camas en hospitales y unidades de aislamiento.
  • Las economías APEC han respondido con medidas fiscales y monetarias excepcionales, que representan entre el 1 y el 20 % del PIB, dependiendo del margen fiscal. Estas medidas tienen por objeto reforzar los sistemas de salud y prestar apoyo directo a los hogares y las empresas, incluidas las micro, pequeñas y medianas empresas.
  • La cooperación regional es crucial durante una pandemia. Las economías deben unirse para intercambiar información sanitaria, mantener abiertas las cadenas de suministros de productos médicos y alimenticios, y coordinar las diferentes respuestas políticas. La cooperación regional debe mantenerse y fortalecerse para garantizar la capacidad de recuperación y reactivar el crecimiento regional en el futuro.

El reporte analiza como las economías miembros han enfrentado la pandemia, y explora los pasos a seguir respecto al rol y trabajo que puede realizar en el Foro para mantener su relevancia en el ámbito económico internacional. Además, señala que entre las economías de APEC se encuentran algunos de los primeros y más afectados países por esta pandemia, lo que ha llevado a que la región se encuentre en la primera línea para enfrentar los desafíos que esta crisis ha producido.

La pandemia ha traído repercusiones a todo nivel, por lo que se prevé un alto costo en vidas y también en los distintos medios de sustentos de las personas. Además, los efectos de la pandemia se han ramificado al punto de afectar profundamente los sistemas de salud y económicos de las economías APEC, especialmente en términos de la magnitud e incertidumbre de esta pandemia. Se espera que dicha incertidumbre se traduzca en una recesión económica mundial en 2020, con efectos económicos significativos para los hogares y las empresas de todos los sectores y tamaños, pero en particular a las PYMES.

También se indica que las cadenas globales de valor se han visto considerablemente afectadas, y algunos sectores productivos han sufrido efectos significativamente negativos, como los sectores automotrices, minería, turismo (aprox. 10% del PIB Global según el WEF) y aviación, siendo estos dos últimos los más afectadas por la pandemia.

Por otra parte, el reporte menciona que en las últimas dos décadas la región ha tenido en promedio un gasto en salud menor al 5%, y que en la actualidad muchos de los sistemas sanitarios se han visto sobre exigidos. Estas asignaciones relativamente bajas para los servicios de salud pública a lo largo de los años han tenido consecuencias que explican y afectan la capacidad actual de la región de hacer frente a la pandemia, así como también el acceso a la atención de salud, especialmente por parte de la población con menos recursos y vulnerable. En este ámbito, también señala que alrededor del 20% de la población de la región de APEC corre el riesgo de caer en la pobreza extrema a medida que aumenta la carga en materia de atención sanitaria.

Como respuesta a estos desafíos, los miembros del Foro han aplicado medidas fiscales, monetarias y macroeconómicas, que tienen como objetivo 1) reforzar los sistemas de salud; 2) prestar asistencia directa a los hogares; y 3) apoyar a las empresas, incluidas las MIPYME.

El reporte enfatiza que APEC y las economías miembros tienen un importante rol que jugar en los esfuerzos por combatir el virus, pudiendo reforzar la cooperación regional y multilateral, con respuestas políticas concretas y coordinadas. Específicamente, señala que organizaciones regionales y globales pueden reforzar sus mecanismos existentes a fin de asegurar: 1) el intercambio de información relevante y creíble, relativa a sus sistemas de salud pública; 2) la no disrupción de los suministros médicos y de alimentación, incluyendo la eliminación de tarifas y otras restricciones a bienes; y 3) una respuesta coordinada y estratégica para preservar los ingresos en los hogares y los trabajos, así como apoyar a las empresas.

Finalmente, se hace hincapié en la importancia de la cooperación regional en el proceso de recuperación de la pandemia, como también del posterior ejercicio para estudiar y obtener lecciones que permitan fortalecer y mejorar la preparación de la región para todo tipo de crisis, no solo aquellas económicas.

Informe

 


Promoting Trade in Medical Products to Tackle COVID-19 Challenges (PSU Policy Brief No. 32, abril 2020)

Mensajes claves:

  • El comercio mundial de productos médicos para apoyar la lucha contra COVID-19 es importante, el cual asciende a casi 1 billón de dólares.
  • Las economías APEC representan el 40,8% (404.500 millones de dólares) del valor de las importaciones mundiales de productos médicos y el 28,8% (271.800 millones de dólares) del valor de las exportaciones mundiales.
  • Más del 90% del total de comercio de productos médicos de APEC corresponde a 10 economías APEC.
  • La mayoría de las economías APEC aplican bajos aranceles (most-favoured nation, MFN) a las medicinas y el equipo médico, pero imponen tasas arancelarias más elevadas a los suministros médicos y los productos de protección personal, que son esenciales para hacer frente a los desafíos de COVID-19.
  • La política comercial es un instrumento importante para facilitar el acceso a los bienes médicos a fin de hacer frente a los problemas planteados por COVID-19, siendo APEC un foro pertinente para fortalecer los esfuerzos en esta esfera.
  • Las economías de APEC podrían examinar iniciativas colectivas para reducir o eliminar permanentemente los aranceles sobre los productos médicos; comprometerse a evitar la aplicación de cualquier medida innecesaria de restricción del comercio, en particular las restricciones a la exportación que afecten al comercio de estos productos; y comprometerse a mantener abiertas y funcionales las líneas de suministro.

La pandemia de COVID-19 presenta desafíos sin precedentes a nivel mundial, situación que está poniendo a prueba los sistemas de salud de todo el mundo, así como la capacidad de los gobiernos para luchar contra la pandemia y hacer frente a las consecuencias sociales y económicas de la misma.

El reporte destaca la importancia del comercio de productos médicos, analiza los niveles arancelarios que afectan a dichos productos en la región de APEC, y ofrece recomendaciones de política para facilitar el suministro de productos médicos. Además, se indican sugerencias sobre acciones colectivas de APEC, con el objetivo de asegurar que las economías puedan acceder a esos productos esenciales para luchar contra el COVID-19.

En cuanto a información sobre productos médicos y su comercialización, destaca lo siguiente:

El reporte clasifica los productos médicos en cuatro categorías: 1) medicamentos (productos farmacéuticos); 2) suministros médicos (desinfectantes, gasas, guantes quirúrgicos, placas para rayos X, jeringas y catéteres); 3) equipos médicos (esterilizadores, microscopios, dispositivos de rayos X y termómetros); y 4) productos de protección personal (jabón de manos, desinfectantes de manos, máscaras faciales, viseras protectoras y otros productos de limpieza).

Desde una perspectiva global, el comercio de productos médicos es significativo tanto en APEC como en el mundo. Las importaciones mundiales de bienes médicos ascienden a 991.100 millones de dólares en 2018, y las importaciones de las economías de APEC representan el 40,8% de dicho valor (404.500 millones de dólares). Por otra parte, la demanda de bienes médicos ha ido en aumento en los últimos años, indicando que las importaciones de dichos bienes se han incrementado alrededor del 12% anual entre 2015 y 2018. También las exportaciones de productos médicos a nivel mundial ascendieron a 944.200 millones de dólares en 2018, de lo que un 28,8%, 271.800 millones de dólares, provienen de la región APEC.

Los medicamentos dominan las importaciones de productos médicos en la región APEC: en 2018, un 50,1% del total de importaciones de productos médicos en la región, correspondieron a medicamentos, seguidos de suministros médicos (17,3%), equipos médicos (16,4%) y productos de protección personal (16,1%). Alrededor de dos tercios de las importaciones y exportaciones de productos médicos de la región APEC proceden de los Estados Unidos, China y el Japón.

En 2018, la región de APEC importó 66.000 millones de dólares y exportó 65.000 millones de dólares en equipos médicos. Se destaca que del total de exportaciones de equipos respiratorios desde la región APEC, el 86,4% proviene de 5 Economías APEC.

Entre todos los equipos médicos, aquellos que apoyan las funciones respiratorias son algunos de los más importantes para el tratamiento de los pacientes de COVID-19. Estados Unidos es el principal importador de equipos respiratorios, con el 52,7% del total de las importaciones de APEC, mientras que otros importadores importantes son Japón, Singapur, China y Canadá. En cuanto a las exportaciones, Singapur y los Estados Unidos representan conjuntamente el 50,3% de las exportaciones de APEC y el 30,5% de las exportaciones mundiales de equipos respiratorios, mientras que otros exportadores importantes son China, Australia y Nueva Zelandia. Estas cinco economías representan el 86,4% de las exportaciones de equipos respiratorios.

El reporte ahonda de forma más detallada en datos e información relativos al comercio de distintos bienes médicos. Algunas de las principales reflexiones y recomendaciones incluyen:

  • La política comercial puede ser un instrumento importante para ayudar a los sistemas de salud que hacen frente a los desafíos que plantea el COVID-19; y APEC es un foro especialmente pertinente para fortalecer los esfuerzos multilaterales y regionales en apoyo a dicha materia.
  • Es imperativo, en el contexto de la lucha contra COVID-19, mantener abiertas las líneas de suministro para la provisión de productos médicos y otros bienes esenciales. Para facilitar el flujo de bienes médicos, algunos gobiernos han aplicado exenciones temporales de los aranceles de importación de dichos bienes. Sin embargo, en la mayoría de los casos esas medidas sólo se aplican mientras dure la pandemia de COVID-19. Para facilitar el acceso en cualquier momento y así poder estar preparados para reaccionar ante cualquier tipo de crisis de salud pública, se señala que las economías APEC podrían aspirar a desarrollar iniciativas colectivas para reducir o eliminar los aranceles sobre los bienes médicos.
  • Finalmente, además de los aranceles, las medidas no arancelarias también podrían impedir el flujo fluido de los bienes médicos a través de las fronteras. Es importante que las economías APEC consideren la posibilidad de adoptar iniciativas complementarias para hacer frente a las medidas innecesarias de restricción del comercio, en particular las prohibiciones y restricciones a la exportación. Esto debido a que dichas medidas podrían restringir involuntariamente el acceso a esos productos, siendo particularmente perjudicial para las economías que no pueden producir productos médicos esenciales o que tienen una capacidad limitada para hacerlo. Se señala que incluso dicho tipo de medidas podrían aumentar los precios y afectar a la cadena de producción de algunos productos médicos. En este sentido, se plantea que las economías APEC podrían trabajar e iniciar conversaciones para evitar toda medida innecesaria de restricción del comercio de productos médicos.
Informe

 


Restricciones a la exportación y seguridad alimentaria en el contexto de la pandemia de COVID-19 (PSU Policy Brief No. 33, mayo 2020)

Mensajes claves:

  • Aunque las normas de la OMC permiten prohibiciones y restricciones a la exportación en situaciones específicas, la implementación de tales medidas podría afectar la seguridad alimentaria. El precio de los alimentos podría aumentar, afectando principalmente a los hogares más pobres.
  • El maíz, el arroz y el trigo contribuyen a alrededor del 40 por ciento de la ingesta mundial de calorías. En cuanto a la relación entre reservas y utilización, la situación de seguridad alimentaria está en mejor ahora que en comparación con la crisis alimentaria mundial de 2007-2008. Sin embargo, estas proporciones son bajas o no están mejorando en algunas economías de APEC, lo que sugiere la necesidad de aplicar políticas comerciales abiertas para fortalecer la seguridad alimentaria en dichas economías.
  • Desde que comenzó la pandemia de COVID-19, se han observado pocas restricciones a la exportación en las economías de APEC, pero APEC necesita mantenerse alerta para evitar que una crisis de salud se convierta también en una crisis alimentaria.
  • APEC podría intensificar los esfuerzos de cooperación en las siguientes áreas:
    • Trabajar hacia un compromiso colectivo para evitar prohibiciones y restricciones innecesarias a la exportación de productos alimenticios.
    • Reducir los aranceles de importación y otras restricciones cuantitativas a la importación de productos alimenticios, así como buscar acuerdos para mantener la conectividad y evitar interrupciones en las cadenas de suministros.
    • Fortalecer la cooperación internacional y la transparencia para compartir información de manera oportuna.
    • Intercambiar las mejores prácticas sobre los esfuerzos para mantener la cadena de valor de los alimentos en movimiento durante la pandemia de COVID-19.
Informe Comunicado de prensa

Sala de Prensa